Posición y directrices de la AIEC frente al movimiento apostólico.

apostolado

Este es un trabajo realizado desde el interior de la denominación, con el propósito de dar respuesta al fenómeno que se está prestando en América latina. Como denominación estamos comprometidos con el crecimiento de la iglesia, pero sin que descuidemos el fundamento de la doctrina.

 

A continuación presentaremos los conceptos estudiados de los teólogos y eclesiólogos que ya se han presentado con documentos serios. Documentos que han sido publicados en diferentes países latinoamericanos, por diferentes autoridades que nos ayudan a contrarrestar esta novedad que está afectando a la iglesia, entre otros; Freddy Guerrero Fariño y Yattency Bonilla Cerquera, teólogos y biblistas, en un esfuerzo de FLET, el seminario sudamericano SEMISUD y el consejo latinoamericano de iglesias CLAI. También otros autores como Jorge Atiencia, Edwin De León, Ervin Rivera, por mencionar algunos.

 

Iniciamos nuestra investigación con la exégesis del termino “Apóstol”

PRESENCIA DE APÓSTOLES EN EL NUEVO TESTAMENTO

Los apóstoles que se mencionan en los Evangelios. Son aquellos doce hombres, en su mayoría galileos, escogidos por Jesús (Hch. 1:2) para ser sus discípulos (Mt. 10:2), a los cuales más tarde llamó apóstoles (Mr. 3: 14).

 

En el libro de los “Hechos de los apóstoles” en su mayor parte alude a los doce discípulos de Jesús con el fin de destacar la misión cumplida por estos hombres de Dios (Hch. 8: 14); salvo en 15: 33 que se refiere a unos creyentes que son enviados (participio) para llevar unas cartas que contenían las recomendaciones para los nuevos creyentes en Jesucristo. Además se usa en casos de la vida cotidiana como cuando enviaron a los alguaciles a la cárcel para averiguar por Pedro y Juan (Hch. 5: 21). Incluye a Jesús el hijo de Dios en el cumplimiento de la voluntad del Padre celestial (Jn. 13: 16); (He. 3:1).

 

En las Epístolas: una vez se menciona a Epafrodito como enviado (apóstolon) de los Filipenses 2: 25, no se olvide que la idea de embajador, mensajero fue una acepción de la palabra apostello en el mundo secular. Se podría preguntar si es posible a partir de este texto diferenciar entre los primeros apóstoles y Epafrodito, apóstol de los filipenses. De Tito dice: “él es compañero mío y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, ellos son apóstoles de las iglesias y gloria de Cristo” (2 Co. 8: 23). De este modo, Tito es ubicado como un apóstol de las iglesias. ¿Es una diferenciación con respecto a su grupo como en el caso anterior?

Pablo habla de los doce grandes apóstoles para referirse a los apóstoles anteriores a él (iniciales) y de los cuales añade en “nada he sido inferior a ellos” – 2 Corintios 11: 5; pero a la vez se ve como el “más pequeño de todos” – 1 Corintios 15:9. Y no se considera digno de ser llamado apóstol, porque persiguió la Iglesia de Cristo. Esto propone de entrada una diferencia con los que pretenciosamente reclaman para sí este título sin siquiera reparar en su vida anterior (ahora hay muchos “apóstoles” con vidas pasadas muy tormentosas). Ahora si parece establecer una diferencia entre el inicial de los doce y cualquier otro que tome o reclame para sí esa designación. La resurrección anotada aquí es un diferenciador enorme, porque de lo contrario ¿para qué se apareció Jesucristo a Pablo?

 

En las Epístolas, Pablo habla de su apostolado unas veces para legitimarlo ante los hombres, otras, para distinguirlo de los falsos apóstoles (2 Corintios 11: 13); otra, para separarlo de las designaciones humanas tal y como lo enuncia en la epístola a los Gálatas (1:1): “no de hombres ni por hombres”. Primero, no procede o pertenece al ámbito humano su apostolado; segundo, no es mediado por o encargado por los hombres, con lo cual reafirma su origen y respaldo divino. En una alusión a los apóstoles distingue entre éstos y los hermanos del Señor (1 Co. 9:5). Dice que no ha sido inferior a aquellos grandes apóstoles (2 Co. 11: 5; 2 Co. 12: 11) poniendo en juego el conocimiento o la revelación recibida de parte de Dios.

 

Es bien interesante que el Apocalipsis, que habla de los tiempos finales de la historia humana y de la eternidad haga mención de los doce apóstoles 21: 14, lo cual implicaría que se conserva la distinción entre este grupo y los demás apóstoles que pudiesen surgir más tarde. Los apóstoles están junto a los patriarcas que fueron doce, aunque existió el patriarcado, solamente los doce hijos de Jacob son reconocidos en la historia de la salvación. ¿Podría pensarse algo parecido con respecto a los apóstoles? Sea como representación de la Iglesia o cualquiera sea otro el significado, Lo cierto es que los doce constituyen el fundamento de la Iglesia. (Pastor. Adonis Morales, licenciado en sagrada teología y Biblia. Pastor en Montería Córdoba de la PIEM – AIEC).

 

USO DEL TERMINO “APÓSTOL” A TRAVES DE LA HISTORIA

Tomando la historia a grandes rasgos, podemos apreciar que la palabra “apostól” se ha usado en por lo menos cinco sentidos:

1. Este significado es reconocido por todas las tradiciones cristianas hasta hoy: La iglesia “apostólica” es la iglesia enviada por Jesucristo al mundo a proclamar en palabras y hechos el Evangelio del reino de Dios, que Jesucristo es el único Señor y Salvador, y dicho envío se desprende en el N.T de unas perspectivas Cristológicas.

 

2. El segundo significado que se le dio a la palabra apóstol, lo encontramos en el libro de los hechos, cuando en la iglesia primitiva y durante las décadas subsiguientes después de Cristo, se usaba la palabra para señalar a aquellos testigos oculares que anduvieron con Cristo. Este reconocimiento fue trascendente cuando este uso…